’Dichosa tú que has creído…’


*Todas las miradas se dirigen a Belén.

| Agencia de noticias Plata Pura | Desde guerrerohabla.com

’Dichosa tú que has creído…’

Religión

Diciembre 22, 2018 22:25 hrs.
Religión Internacional › México
Agencia de noticias Plata Pura › guerrerohabla.com


La Palabra de Dios



IV Domingo de Adviento 23 de diciembre 2018

Primera lectura
Miq 5, 1-4a
Esto dice el Señor:
"De ti, Belén de Efrata,
pequeña entre las aldeas de Judá,
de ti saldrá el jefe de Israel,
cuyos orígenes se remontan a tiempos pasados,
a los días más antiguos.

Por eso, el Señor abandonará a Israel,
mientras no dé a luz la que ha de dar a luz.
Entonces el resto de sus hermanos
se unirá a los hijos de Israel.
Él se levantará para pastorear a su pueblo
con la fuerza y la majestad del Señor, su Dios.
Ellos habitarán tranquilos,
porque la grandeza del que ha de nacer llenará la tierra
y él mismo será la paz’’.
Palabra de Dios
Te alabamos Señor

Salmo Responsorial
Salmo 79, 2ac y 3b. 15-16. 18-19
R. (4) Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Escúchanos, pastor de Israel;
tú que estás rodeado de querubines,
manifiéstate;
despierta tu poder y ven a salvarnos.
R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Señor, Dios de los ejércitos, vuelve tus ojos,
mira tu viña y visítala;
protege la cepa plantada por tu mano,
el renuevo que tú mismo cultivaste.
R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.
Que tu diestra defienda al que elegiste,
al hombre que has fortalecido.
Ya no nos alejaremos de ti;
consérvanos la vida y alabaremos tu poder.
R. Señor, muéstranos tu favor y sálvanos.

Segunda lectura
Heb 10, 5-10

Hermanos: Al entrar al mundo, Cristo dijo, conforme al salmo: No quisiste víctimas ni ofrendas; en cambio, me has dado un cuerpo. No te agradaron los holocaustos ni los sacrificios por el pecado; entonces dije –porque a mí se refiere la Escritura–: "Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tu voluntad".

Comienza por decir: "No quisiste víctimas ni ofrendas, no te agradaron los holocaustos ni los sacrificios por el pecado –siendo así que eso es lo que pedía la ley–; y luego añade: "Aquí estoy, Dios mío; vengo para hacer tu voluntad".

Con esto, Cristo suprime los antiguos sacrificios, para establecer el nuevo. Y en virtud de esta voluntad, todos quedamos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez por todas.
Palabra de Dios
Te alabamos Señor


Aclamación antes del Evangelio
Lc 1, 38
R. Aleluya, aleluya.
Yo soy la esclava del Señor;
cúmplase en mí lo que me has dicho.
R. Aleluya.

Evangelio
Lc 1, 39-45
En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor".
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús

’ Dichosa tú que has creído… ’
Introducción
La liturgia de hoy procede teniendo a la vista las celebraciones próximas de la Navidad. Y nos presenta un capítulo importante de la vida de la Virgen cual es la Visitación de nuestra Señora. Misterio en verdad de alegría y encuentro familiar que está a la altura de lo que son las fiestas navideñas. No en vano es un misterio gozoso del rosario, pues así lo sintió la Virgen al compartir el misterio de su gravedad con los familiares cercanos y queridos. Se celebra la fiesta de la familia alegrándose del estado de gravidez. Fiesta de convivencia, solidaridad, familiaridad y proximidad con los seres queridos. Tal es la buena noticia de encontrarse en cinta, convivir con quien también ha sido agraciada por Dios con un hijo; estado de esperanza se le llama en lenguaje cotidiano, pues el anuncio de un nuevo ser sigue siendo en nuestro mundo una de las alegrías más señaladas. Es una alegría que no se esconde sino que busca compartirse, comunicarse, ir a contárselo a nuestros allegados, proclamarlo de viva voz, pues no es una vergüenza que se pasa a escondidas y en solitario. El anuncio de estado de esperanza de quien es la humanidad de Dios es motivo para festejarlo con la madre.

La alegría crece en el huerto de la comunión, del convivir y del hacer partícipes a nuestros seres queridos de todo lo bueno que nos suceda. Por el contrario, la amargura, el rencor, la ansiedad, la crispación y el resentimiento pertinaz son incompatibles con la salvación que va a inaugurar el nuevo ser, que es antes que nada un sentimiento de paz. La salvación es el regalo con que Dios se une al estado de gravidez de la Virgen y ella hace partícipes a sus seres queridos.

Fr. Antonio Osuna Fernández-Largo
Convento de San Esteban (Salamanca)

Comentario al Evangelio del domingo, 23 de diciembre de 2018
Fernando Torres cmf

Ya casi estamos

El cuarto domingo de Adviento nos deja ya a las puertas de la Navidad. Este tiempo de preparación, que comienza con la perspectiva de la venida del Reino, termina concentrándose en un punto concreto de la historia, de nuestra historia. Allí convergen las promesas de los profetas. Allí se juntan ahora nuestros recuerdos. Todas las miradas se dirigen a Belén. La verdad es que Belén es, por ahora, un escenario vacío. Hasta los protagonistas de nuestra historia, José, María y el niño que está en su vientre, están en camino hacia Belén. No es más que una aldea. Dice el profeta Miqueas en la primera lectura que es ’pequeña entre las aldeas de Judá’. Pero esa es la pequeñez que Dios ha escogido para hacerse presente entre los hombres. Allí, en un rincón perdido y escondido, el cielo se juntará con la tierra y lo imposible se hará realidad: Dios se hizo carne en un niño recién nacido.

Desde entonces, nuestra relación con Dios cambió para siempre. En aquel momento descubrimos que adorar a Dios no es ofrecer sacrificios ni ofrendas. No hay que ofrecer la vida de los animales ni la nuestra propia. Aquí no estamos para morir por Dios sino para vivir por él. Aquí estamos ’para hacer tu voluntad’, como dice la lectura de la carta a los hebreos. Y la voluntad de Dios es que vivamos, que seamos felices, que crezcamos y maduremos en el uso de nuestra libertad, que nos respetemos unos a otros porque todos somos miembros de su familia, la familia del Abbá.

Pero antes de que llegue ese momento tan cercano de la Navidad, la liturgia nos invita a echar a una mirada a la madre, a María. María está alegre, feliz. Siente que la vida crece en su vientre y que esa vida es fruto del Espíritu de Dios. Algo nuevo está creciendo en ella y ese algo es para toda la humanidad. Esa alegría es expansiva, hay que comunicarla, hay que compartirla. Por eso se dirige a las montañas de Judá a encontrarse con su prima, también embarazada.

En ese encuentro de familia, Isabel, la prima, dice unas palabras inspiradas por el Espíritu de Dios, que hoy llegan hasta nuestro corazón: ’Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de vientre. Dichosa tú que has creído’. De esa forma expresa perfectamente lo que está viviendo María. La fe hace vivir de otra manera. La fe ayuda a comprender la realidad desde una perspectiva nueva y más profunda. El que vive en la fe, como María, vive bendecido por Dios. Y todo lo que toca y dice se convierte en bendición para el creyente y para los que le rodean. Porque conoce en lo profundo de su corazón que el amor de Dios se ha instalado en nuestro mundo. Que nuestra alegría en esta Navidad sea fruto de la fe gozosa en el Dios que se encarna en Jesús.



Para la reflexión

¿Qué puedo hacer en esta última semana para preparar la Navidad? ¿La voy a vivir gozoso desde la fe o con la alegría del consumo y del mucho comprar cosas? ¿Cómo puedo bendecir a los que están a mi lado, a mi familia, a mis amigos, a mi comunidad?


Ver nota completa...

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante una vez al mes y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.